Numerosos países de nuestro entorno se encuentran, también, con la necesidad de afrontar grandes retos en el ámbito educativo, y están estudiando medidas concretas para mejorar los sistemas de educación respectivos. En muchos casos, la educación diferenciada surge como una alternativa nueva.
Quizás el caso más paradigmático es el éxito de cohesión social y excelencia académica obtenida al Bronx para una escuela de chicas. Nombremos, a modo de ejemplo, algunas otras de las voces que se han hecho oír en este debate.
.En Francia figuras destacadas de ámbitos progresistas como Dominique Schnapper19, miembro del Conseil Constitutionel et Directrice de Recherche à l’École des Hautes Études en Sciences Sociales, o Michel Fize, sociólogo, investigador del CNRS (Centro Nacional de la Recerche Scientifique), autor del libro “las trampas de la escuela mixta”, afirman que la escuela mixtas no es ni puede ser un dogma y proponen avanzar en el modelo diferenciado. El actual ministro de educación, Xavier Darcos pedía el 2003, para la escuela pública francesa: “… si algunos establecimientos, por ejemplo, encuentran que la educación de la afectividad y sexual se da mejor en grupos diferenciados por sexo. ¿Porqué no hacerlo? Investigadores como Marie Duru-Bellat, de la universidad de Dijon, reconocen que “es numerosa la búsqueda que muestra como los estereotipos de género se refuerzan en los entornos escolares mixtos, respecto a los diferenciados. L’Assemblée National aprobó el 27 de mayo de 2008, una Ley Contra la Discriminación en la que se afirma en sus artículo 2, 4 que “no es discriminación organizar las enseñanzas agrupando los alumnos en función de su sexo”.
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En Austria tenemos el Gymnasium Rahlgasse, instituto de secundaria pionero, desde su creación, en el campo de la emancipación de la mujer, y que tiene como eje la igualdad de oportunidades; su directora, Heidi Schrodt, reconoce que la investigación ha descubierto como la educación mixta frecuentemente refuerza los estereotipos de género, y resulta una desventaja para ambos sexos. Después de muchos años de promocionar la coeducación, actualmente tienen varias iniciativas en las cuales dan educación diferenciada a sus alumnos. En palabras de la directora, Heidi Schrodt: “En general, la educación mixta ha demostrado ser una gran desventaja para los dos sexos.
En Holanda también hay voces que reclaman la posibilidad de educar separadamente niños y niñas: debido a la preocupación por el fracaso escolar y social preponderadamente masculino, la conocida revista HP_De Tjid afirmaba: “Ha llegado la hora de reintroducir cuando antes las escuelas para chicos: En una escuela diferenciada al menos se puede ofrecer a los chicos una educación que se adapte a ellos.
En Italia, a pesar la rigidez del sistema escolar, también se plantea como una tendencia a tener en cuenta en adelante. Últimamente se han hecho eco de opiniones favorables con la educación diferenciada publicaciones como La Repubblica o Mente e cervello.
En Suiza, el debate sobre la coeducación se abrió en 1993 a raíz de la Conferencia de Directores Cantonales de Educación. A las conclusiones finales se proponía que, para eliminar los estereotipos y atender las necesidades de las chicas, hacia falta impartir una enseñanza individualizada y diferenciada; algunos notaron que una de las ventajas de la educación diferenciada es precisamente este.
Los países anglosajones son los más avanzados por lo que hace a la investigación sobre la educación diferenciada: ventajas de socialización, académicos, de disciplina, de igualdad de géneros. La búsqueda, a más, queda avalada por el importante número de escuelas que han optado por la educación single-sex, también la escuela pública, por tal que todos puedan acceder los ventajas de este modelo educativo.
En Quebec, preocupados por un fracaso escolar del 30% en secundaria, se está debatiendo la necesidad de volver a un sistema de educación diferenciada; de momento se han autorizado clases separadas por sexo por tal de facilitar algunos aprendizajes como la historia, las matemáticas o la educación física. Como afirmaba el Conseil Superieur de l’Education, “la separación de sexos durante la infancia constituye una etapa esencial del desarrollo de la identidad sexual.






