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miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Cuál es la lección?

Bia, autora de un estupendo blog de experiencias de una madre de familia en U.S.A. escribió una entrada que me parece especialmente adecuada a estos recuerdos y experiencias de un Director. El tema ya lo hemos tratado en otras oportunidades y se ve que es un problema sin fronteras. ¿Cómo hacer entender a entrenadores, padres y directivos que el deporte en el colegio es la conjugación de participación, sana competencia, diversión y adquisición de determinadas habilidades? ¿Cómo hacer que comprendan que ganar a cualquier costo no es un objetivo válido en términos educativos?
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Espero que Bia no se enoje con la traducción. Creo que se ajusta bien al original inglés que pueden ver pinchando acá.
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Finalmente, les recomiendo visitar este blog. Está lleno de vida y rezuma naturalidad, buen humor y familia cristiana.
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What's the lesson here?
¿Cuál es la lección aquí. . . . .?


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For the young athlete who shows up for each and every basketball practice, but doesn't get noticed?
Para el joven atleta que se presenta en todas y cada uno las prácticas de baloncesto, pero no lo tienen en cuenta?
For the parents who cheer from the stands, clapping at each and every basket . . . . . . none of them the young athlete's because he's sitting on the bench?
Para los padres que aplauden desde las gradas a todos y cada uno de los dobles. . . . . ninguno de ellos del joven atleta, porque está sentado en el banco de suplentes?
For the young athlete who sits on the bench, high fiving subs as they come in and out of the game?
Para el joven atleta que se sienta en el banquillo, saludando con un “choca esos cinco” a los suplentes que entran y salen del juego?
For the parents who smile, painfully aware that the young athlete only played a minute in the first quarter, four minutes the entire game?
Para los padres que sonríen, dolorosamente conscientes de que el joven atleta sólo jugó un minuto en el primer cuarto, cuatro minutos el juego entero?
For the young athlete who really is quite good but, for whatever reason, is never really given a chance to prove himself?
Para el joven atleta que realmente es bastante bueno, pero que, por alguna razón, nunca se le da una oportunidad de probarse a sí mismo?
For the parents who contribute to the coach's gift, despite the fact he never gives the young athlete a chance?
Para los padres que contribuyen al regalo del entrenador, a pesar de que nunca le da al joven atleta una oportunidad?
For the young athlete who, after celebrating with the team, gets into the car discouraged and feeling inadequate?
Para el joven atleta que, después de celebrar con el equipo, se mete en el coche descorazonado y sintiéndose un inepto?
For the parents who don't know what to say to him?
Para los padres que no saben qué decirle al chico?
What's the lesson here?
¿Cuál es la lección aquí?
If you have one, tell me, because I surely don't know.
Si la saben, díganmela, porque verdaderamente no la sé.

martes, 6 de mayo de 2008

Deportes

Escribe una lectora amiga:

Hace unos días atrás, mi hijo de 9 años, me comentaba que no quería seguir yendo a fútbol en el colegio...
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Le pregunté por qué era eso y me dijo que lo molestaban mucho....
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Lo primero que le dije fue..." Bueno....si eso quieres..."....pero me quedó dando vueltas esto...
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Él se ha esforzado mucho por ir a fútbol, le encanta, de hecho quiere ser futbolista cuando sea grande y disfruta mucho pensando en eso, por lo que tuvo que subir todas sus notas para poder seguir yendo....
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El lunes hablé con el profesor y le conté lo que pasaba con él....yo sé que quizás paso por exagerada en estas cosas o no a todo el mundo le gusta, pero no se trata sólo de mi hijo.....sino que se trata de otra cosa.....
Y sigue nuestra amiga Peque con su artículo que te recomiendo leer:
(
pincharacá)
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El deporte en el colegio ha sido siempre un tema complicado. Por un lado, los papás, sin duda el factor más importante. Hay que establecer claramente en un diálogo franco, qué es lo que el colegio espera del deporte y cómo lo encuadra dentro de su ideario y de la formación global de los alumnos. Para que no haya equívocos. Al borde la línea de cal, he visto padres totalmente enajenados, gritando improperios a su hijo, a los compañeros, a los contrarios y al juez. ¿Han venido a desahogarse de
las tensiones de la semana? Mal camino señor mío.

Luego, los he visto esgrimir las aptitudes físicas de sus hijos para justificar malos comportamientos en conducta –agresividad sobre todo- o en rendimiento académico. Viene bien recordar aquí lo que citábamos en un artículo anterior:
(pincharacá)
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El mal comportamiento no se evita alabando el bueno. Hay que actuar eficazmente sobre el malo. Tampoco es de buena política encubrir al niño que se comporta mal habitualmente, principalmente si es agresivo con sus pares, alabando sus fortalezas sobre todo en el área de las destrezas físicas. Sólo se logra potenciar su actitud negativa. Finalmente, no es lógico minimizar el daño producido, ya sea por parte del docente o por la familia. Normalmente detrás de esta actitud se esconde una falta de fortaleza en llamar las cosas por su nombre.

El deporte en un colegio, no es alta competencia sino sana competencia. Es ocasión de ejercitar virtudes y de divertirse. No de agobios ni castigos morales, sin duda más duros que los físicos. Un alumno que siente que en el deporte no se le respeta, es un fracaso para el Departame
nto de Orientación.

Hace falta fortaleza en los papás y en los directivos de las instituciones educativas para encuadrar adecuadamente el deporte en las actividades.

No tengo autoridad personal para afirmar estas cosas. Siempre fui un mediocre deportista. Pero buscando este enfoque educativo-deportivo, del colegio surgieron deportistas profesionales y sobre todo ejemplares en su hombría de bien. Contaban, ellos y yo, con sus papás, que con un uruguayismo muy de moda, “la tenían clarísima”.

martes, 9 de octubre de 2007

Bullying

Cuando pensamos en un colegio de varones, en algunos ambientes -por cierto no bien informados- se corre el riesgo de verlo como una suerte de escuela de Infantes de Marina. Y con perdón de los Infantes de Marina, profesión noble, abnegada y llena de virtudes, pero que los estereotipos de cierta prensa trasnochada, los hacen ver como la versión moderna de los chamanes aztecas. Nada más lejos de la realidad. La camaradería, la amistad y la hombría de bien, son las características de la formación humana de Monte VI. Y es la más pura verdad que se logra.
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Sin embargo, no quiero caer en ingenuidades. La violencia y el acoso escolar (bullying, harcèllement scolaire) son una realidad social preocupante y sobre la cual existen cada vez numerosos mas estudios. Los excelentes dibujos de Norman Rockwell nos ayudarán a entrar en ambiente.

Esta vez hemos elegido de arguments un artículo interesante e ilustrativo sobre el tema escrito por José Javier Esparza .
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Usted no tiene por qué saber quién es Leonard D. Eron, norteamericano, que acaba de fallecer a los 87 años de edad. Yo ni siquiera sabía que se había muerto. Nadie nos lo ha contado en la tele. Me he enterado de su fallecimiento por un artículo en elmanifiesto.com. Leonard D. Eron es el señor que demostró la influencia de la televisión en los comportamientos violentos. Psicólogo y profesor universitario de profesión, compareció en 1999 ante un comité del Senado y afirmó que al menos el 10%o de la violencia juvenil puede achacarse a la influencia de la televisión.¿Con qué fundamento afirmaba tal cosa? Con los datos de un estudio a largo plazo realizado por él mismo y los psicólogos clínicos Monroe Lefkowitz y Leopold O. Walter.
Ese estudio, que comenzó en 1960 y no ha terminado todavía, se llama Columbia County Longitudinal Study y consiste en: seleccionar una muestra de 800 niños de ocho años, entrevistarlos a ellos y a sus padres, y seguir su comportamiento año tras año, introduciendo en el análisis la variable del tipo de televisión que han visto.Los chicos de 1960 fueron reexaminados en 1970, 1980 y 2000. La conclusión del estudio era inequívoca: hay una relación directa entre la visualización de programas violentos en la infancia y la juventud, y la expresión de comportamientos violentos en la edad adulta. Eron lo dijo así en el Senado de Washington: «El actual nivel de violencia interpersonal se ha visto disparado por el efecto a largo plazo producido por la exposición de muchas personas a un dieta intensiva de violencia televisiva cuando eran niños». Hay otras causas en la violencia, pero a la televisión le corresponde su parte.Leonard D. Eron dedicó muchos de sus esfuerzos a paliar la violencia juvenil: colaboró en programas sociales y sentó principios y orientaciones para padres y educadores. Uno de esos principios reza del siguiente modo: «Es inútil alabar el comportamiento positivo de los estudiantes si no realizamos críticas y castigos del mal comportamiento». Habrá a quien le suene terriblemente autoritario. A ese le vendría bien una charlita con Eron.
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Podemos por tanto, llegar a algunas conclusiones primarias:
  1. El mal comportamiento no se evita alabando el bueno. Hay que actuar eficazmente sobre el malo.
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  3. No es de buena política encubrir al acosador alabando sus fortalezas sobre todo en el área de las destrezas físicas. Sólo se logra potenciar su actitud negativa.
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  5. No es lógico minimizar el daño producido, ya sea por parte del docente o por la familia. Normalmente detrás de esta actitud se esconde una falta de fortaleza en llamar las cosas por su nombre.
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  7. Hay que tener piel fina, para detectar los síntomas de un niño que sufre acoso. Y actuar.
  8. Una vez más, debo agradecer a título personal y a propósito del tema, la invalorable ayuda de los preceptores con experiencia y bien formados.
A continuación, sugerimos algunos enlaces que pueden ayudar a profundizar en este tema tan actual.
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lunes, 1 de octubre de 2007

Negocios

Siguiendo con estos recuerdos, la sede de la calle Millán 4250 (haz clik) de Monte VI, tenía detrás una linda cancha de football, casi reglamentaria.
Una tarde, en un incidente deportivo común y corriente entre los aguerridos jugadores, MJSG, fue levantado varios palmos del piso por un suave botinazo de JMO. Gajes del oficio, de la garra charrúa y de la bestialidad de los jugadores.
A consecuencia del pequeño y delicado roce, el primero de los nombrados resultó con una doble fractura de pierna. El director, que trataba de escapar en todo lo posible a su condición de médico, no tuvo más remedio que ir en auxilio del infortunado. Nada pudo hacer hasta que llegó la ambulancia, lo calmaron, lo inmovilizaron y lo trasladaron al hospital. A los dos, ya que cualquier director sabe que los traslados al hospital forman parte de sus responsabilidades. Al igual que convencer a los preocupados papás que así son las cosas del deporte.
Antes de seguir con la anécdota, debemos decir que MJSG fue siempre un estudiante modelo. En todos los sentidos. Y lo sigue siendo, ya casado, graduado y por ser padre.
De vuelta al colegio, llegó en silla de ruedas. Al principio, sus compañeros se peleaban para llevarlo. Al ver el interés, decidió incentivarlo mediante el cobro de una módica moneda. Abierto el nicho de mercado, el perspicaz lesionado se dio cuenta que podía mejorar sus ingresos, si en lugar de pasearlo a él, dejaba el lugar a otro y alquilaba la silla. Además, el yeso ya estaba seco y podía apoyar la pierna -se dijo para sus adentros- si algo le faltaba para convencerse de la oportunidad del negocio.
¿Se imaginan si hubiera tenido la monster wheel chair de la foto? Hasta los maestros le hubieran comprado boletos.