sábado, 3 de noviembre de 2007

Trípode III


Tantas y tantas veces, al entrevistar a los padres de un alumno, lo que oímos es: “Lo que quiero, es que sea feliz”. Lamentablemente, esta afirmación, esconde generalmente una frustración en determinada área de las habilidades que se espera que el niño adquiera (pinchar acá). Si no es así, lo habitual es escuchar manifestaciones con un aire más triunfalista. Sin embargo, lo que todos aspiramos, para nosotros en primer lugar y para nuestros hijos en consecuencia, es la felicidad en su sentido más pleno. No es un objetivo menor, al que apuntamos por ejemplo, cuando el éxito profesional y el dinero no aparecen a la vuelta de la esquina. Por el contrario, es el objetivo al que se dirigen todos los demás, como medios.
En efecto, queremos para nuestros hijos un desarrollo armónico y completo de su personalidad, que es única e irrepetible. Que incluye las dimensiones biológicas, intelectuales y trascendentes del hombre. Para el que no es una verdadera limitante la carencia de tal o cual aptitud, por ejemplo en el área artística, o deportiva o de cálculo. No se es “menos” persona por carecer de ellas, incluso en grado severo.
El éxito y el fracaso, medidos de acuerdo a los criterios al uso, son criterios limitados. Es que son criterios temporales. Nada dicen cuando se encaran las cosas con criterios de eternidad, que son a la hora de la verdad el único éxito y el único fracaso.(pinchar acá)
El colegio, por la propia naturaleza de su actividad, apenas si llega a penetrar en este encare más profundo, y diría definitivo, de la tarea educativa. Nos da elementos, como la paraclínica y los especialistas al médico de cabecera. Pero necesitamos más.
En la experiencia de los hijos de muchos de mis amigos y en la mía propia, una herramienta que se ha mostrado efectivamente idónea para mejorar la tarea educativa, han sido los clubes de jóvenes (pincharacá).

Seguiremos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mmmm... Muy interesante "Tripode III", sobre todo el analisis que haces sobre las expectativas de los padres y lo que realmente importa para conseguir la felicidad de los hijos, porque es una cosa que la gente hoy en dia no tiene muy clara.
Pido al blogger un "Tripode IV"

j.a.varela dijo...

Gracias Nacho por tu aliento.

Seguiremos con el trípode.